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Puertas de Ejulve

A mitad de camino entre minas y tambores, lugar de paso para muchos, dulce hogar en la memoria para otros. Allí donde la guerra camina perezosa hacia el pasado, donde el viajero nunca pasa hambre, lejos de todo, orgulloso de seguir siendo.

Goethita en la piedra, viento de secadero, corazón muy maño. Suena Labordeta entre valles sin sombras, entre graneros que sobreviven en el silencio de los alrededores. Algo me fascinó de esta tierra no apta para cobardes ni veganos. No fue su melocotonada ni su carrera de pollos, ni tan siquiera ese perfume maravilloso de los secaderos. Si algo me fascinó de esta tierra fueron sus viejas y preciosas puertas.

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Ejulve

World Press Photo 2013

Un beetle blanco desafía orgulloso las oscuras calles de la Barcelona hippie. Casi todo es silencio en esta fría madrugada de febrero de 1973. Ella luce sus mejores prendas, un deslumbrante vestido rojo de topos blancos por encima de la rodilla, pelo rubio recogido con clips florales, sonrisa traviesa. Está preciosa. Él quiere pasar por casa para cambiarse la camisa verde y afeitarse la espesa barba. Los pantalones acampanados quizá sirvan también para hoy, piensa. La conversación es animada pese a las horas de viaje, “El último tango en París” se intuye histórica por transgresora y sorprendente. Hablan de la escena de la mantequilla, “eso habría que probarlo no?” pregunta él. Ella le mira y sonríe, “qué guapo está Marlon Brando!”, contesta. El franquismo sigue censurando el cine erótico y el viaje a Perpignan es una buena opción para aquellos ávidos de cine sin fronteras.

40 años después, una vez superada la censura franquista y dejados atrás a José Luís López Vázquez y Alfredo Landa, entre otros, persiguiendo suecas, peregrinamos de nuevo a Perpignan cada septiembre para deleitarnos con el “Visa Pour l’Image”, un maravilloso festival de fotoperiodismo.

World Press Photo 2013La cosa va de desgracias disfrazadas de realidad, de eso no hay duda. Conflictos en el Congo, calles destruidas de Aleppo, niños víctimas de la esclavitud en Haití, violencia en las calles de Estambul, mujeres maltratadas en todas partes. Dolor, guerra, muerte. ¿Es el mundo que está hecho un desastre o es que el fotoperiodismo se fija solo en algunas realidades, a veces pecando de forma discreta de cierto morbo?

Perpignan se viste de largo estos días, exposiciones en lugares históricos abiertos para la ocasión, descubrimientos sorprendentes en espacios insospechados, una manera diferentes y original de visitar la ciudad. En el interior, arte en mayúsculas. Y gratis, para quien quiera tomar nota. Es mediodía. Horas de pie viendo tales imágenes cansan las piernas y el espíritu, pero no cierran el estómago. Quizá sea un insensible, quizá esté insensibilizado. Tras años de ver fotografías de guerra y destrucción, uno busca detalles diferenciales que despierten algo en el interior, una breve llamarada de vida y sensibilidad que dure más que el tiempo de visita al lugar, algo que meses después siga apareciendo en la memoria y le influya en su manera de hacer. Y es que una vez admitido el desastre en el que vivimos todo es más dulce y fácil de digerir, y eso es peligroso. El dame más y más o me parecerá poco no suele acabar bien.

Visa Pour l'Image

El Visa Pour l’Image es un estrafalario resumen de lo sucedido en el mundo, un recordatorio de que la actualidad cambia pero los problemas se quedan, una selección de fotografías impactantes que acompañan historias de todas partes. Para los fotoperiodistas, una cita ineludible, para los que disfrutamos de la fotografía, un lugar donde buscar aquella mirada, aquel contraste, aquel asomo de vida en el papel inmóvil, aquella fotografía que permanecerá grabada en nuestra memoria. Para los soñadores, ese festival al que nos gustaría colgar nuestras fotos, esa sala con tus obras, donde poder describir lo que viste, donde poder transmitir tus sensaciones, donde intentar cambiar algo en la mente de todos aquellos y aquellas se que acerquen. O quizá mejor no, mejor disfrutar cada septiembre del festival sin la desesperación del fotógrafo que observa el mundo avanzar sin demasiados cambios. Lo confesaba Don McCullin, triste y harto de la situación tras años de esfuerzos y compromiso, “al fin y al cabo, considero que mis trabajos no habrán servido para nada”.

IV Concurs de Fotografia Social i Solidària Kassumay

Pujada de l’IVA, parlamentàries sense vergonya que criden “que se jodan” quan el govern baixa la prestació als aturats, pujada descontrolada de la ja massa familiar prima de risc, borses a la baixa, rescats, retallades en drets socials, crisi i més crisi. Les notícies al mes de juliol són terribles, la ràdio llença ganivets que es claven a l’estómac a cada notícia, com si tot al món fos a pitjor i el futur no volgués existir. Quan sonen els esports apago l’aparell, ja en tindré sobredosi en els propers mesos. Com gairebé sempre faig tard, així que surto disparat cap a la moto deixant enrere primes de risc i fons patriòtics, incendis i corrupció.

Una estona més tard una reunió, una pluja d’idees, una cervesa i cap a casa per seguir la feina. Organitzar un concurs de fotos no és tant senzill com podria semblar, però per sort fora de grans desastres econòmics, (gairebé totes) les persones segueixen sent igual que abans, amables, solidàries, sensibles. Piquem moltes portes i totes s’obren, gent amb somriures i idees, amb ganes de donar un cop de mà i participar. Per sort, a cada mala notícia que he escoltat, he conegut una persona nova que m’ha ajudat, a cada pujada de la prima de risc una nova idea. Contra l’economia, les persones. I el resultat de tot plegat és un concurs humil però il·lusionant, amb ganes de ser un èxit i implicar a tothom que vulgui participar. Ara ho veig clar, res fa més feliç que organitzar alguna cosa i tenir resposta. Ja està llesta la web del concurs, ha costat molt d’acabar, però fa prou goig! (autor de la foto: Ismael Fernández)

http://concursokassumay.photosforfreedom.es/

Moltes gràcies a la gent de la Fundació Kassumay i a la Carme en particular, als companys de PhotosForFreedom, al Víctor per la web, a tots i totes els que ens han ajudat i a tots i totes els que participaran!

Entrevista sobre PhotosForFreedom

Entrevista publicada el 20 de septiembre de 2011 en la web http://www.kallejeo.com

Amadeu Deu trabaja en la Universidad Politécnica de Barcelona pero siempre ha estado involucrado en proyectos de cooperación, en Perú, El Salvador y también en Sant Boi. Hace dos años creó la ONG Photos for Freedom junto con 3 compañeros. Venden fotos solidarias por Internet a un precio solidario.

¿Cómo surgió la idea de crear esta ONG?

Siempre he tenido mucho interés en temas o proyectos de cooperación. Pero la mayoría de horas que tengo la mente un poco concentrada las dedico a otra cosa muy diferente. Me marché a vivir fuera unos meses y allí me di cuenta de que necesitaba llenar mi tiempo libre con más actividades solidarias. La idea me vino a la cabeza un día paseando por Dublín…

¿Cómo funciona Photos for Freedom?

A través del blog, la gente nos puede donar las fotografías que quiera, enviándolas a photosforfreedom.org@gmail.com. A las personas que les guste alguna foto de nuestro blog, las puede comprar. El dinero recaudado se envía a diferentes ONG’s. Trabajamos con varias organizaciones pequeñas que conocemos bien: Fundación Kassumay, San Miguelito y Ensenyament Solidari, de Sant Boi, otra de BCN y otra de Perú.

“El dinero recaudado se envía a diferentes
ONG’s: Fundación Kassumay, San Miguelito
y Ensenyament Solidari, de Sant Boi”

Pero esta ONG tiene alguna peculiaridad…

No trabajamos como el resto de ONG’s. Nosotros no colaboramos con ninguna ONG en concreto, por eso no recibimos ninguna ayuda ni subvención y esto dificulta bastante, sobre todo al principio. La idea inicial era que la web funcionase sola, pero necesitábamos pagar a alguien experto para que lo hiciera y no teníamos dinero. Entonces creamos el blog, más fácil de gestionar por ahora.

¿Está funcionando bien el proyecto?

La gente da muchas fotos, pero compra pocas, sobre todo por Internet. Estamos presentes también en ferias y muestras. En la feria de la Puríssima de Sant Boi vendimos más de 60 fotos, todo un éxito.

¿Por ejemplo, a qué os dedicáis ahora mismo?

Actualmente estamos haciendo exposiciones con nuestras fotos por varias salas y universidades para dar a conocer nuestro proyecto. Estamos recogiendo muchas fotografías, para poderlas vender luego. Hasta ahora tenemos ya más de 300 fotos.

¿Qué es un precio solidario?

Esto es una gran discusión…Hay gente que solidaridad lo entiende como un precio de mercado normal y otra gente que piensa que tiene que ser más bajo…vendemos las fotos a 2 euros en digital. En lámina son 6 euros y con un marco, 10 euros. Es un precio muy bajo.

¿Crees que la ciudadanía de Sant Boi es solidaria?

Según mi opinión y experiencia, la gente de Sant Boi es poco participativa en general. La gente que se involucra es un grupo reducido, que siempre somos los mismos. Hay muchas ONG’s en la ciudad, eso significa algo muy positivo. En la muestra Barrejant de Sant Boi por ejemplo, siempre hay entidades y mucha gente…Quizás soy muy idealista, pero para mí todo el mundo debería ser un poco más solidario.

¿Algún fotoperiodista o fotógrafo famoso ha colaborado con vosotros?

Un periodista de Egipto que está cubriendo todas las revueltas árabes se ha comprometido a que cuando vuelva a Barcelona, nos cederá fotos suyas.

World Press Photo 2011

Ayer se inauguró una exposición con las 170 ganadoras de los premios World Press Photo 2011 de fotoperiodismo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). La directora de la Photographic Social Vision, la fundación que año tras año nos hace disfrutar de esta exposición, comenta que “las imágenes premiadas deben reunir tres ingredientes: emocionar, informar e interrogar”. Y así es.

12 de Enero de 2010, 16:53, Puerto Príncipe (Haití). El terremoto más fuerte registrado en la zona desde 1770 mata más de 315.000 personas y deja más de 350.000 heridos y más de 1.5 millones de personas sin hogar. Está considerada como una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia. 15 de Enero, los cadáveres se amontonan por todas partes. En el hospital general un hombre tira el cuerpo sin vida de un niño al depósito de cadáveres.

Cárcel de Pademba Road, Sierra Leona. Más de 60 presos pelean por agua, arroz y jabón en su celda de 30 metros cuadrados.  Solo hay un cubo para las necesidades. Uno de ellos, Abu Sesay, de 16 años, ha sido condenado a dos años de prisión por robar un bolso. Vive desde los 9 años solo en la calle. Abu afirma que “Vine a una cárcel de adultos porque el policía que me detuvo no creyó que tuviera 16 años, basándose en mi vello púbico”

Bibi Aisha. Con 12 años fue entregada junto a su hermana a un guerrero talibán para saldar una “deuda de sangre” de su tío. Varios años después, Aisha es obligada a casarse con el talibán quien la mantiene encerrada en un establo, donde es azotada y violada frecuentemente. Aisha consigue escapar pero es encontrada en Kandahar por su marido, quien la devuelve a casa y le corta las orejas y la nariz en cumplimiento de la orden de un juez talibán. Según la cultura pashtum, cuando un marido es avergonzado por su esposa es como si perdiera la nariz, por lo que se impune un castigo recíproco.

Estas son algunas de las historias que encierran las fotografías de esta exposición, historias reales y crueles, historias increíbles y desoladoras, algunas de ellas conocidas y otras del todo anónimas. Las imágenes y sus historias, junto con las luces y las sombras de la exposición consiguen despertar un cierto impacto emocional a quien la visita, un cierto malestar humano por ver y no hacer nada, por saber y no actuar. Un sentimiento tan intenso y tan humano como la capacidad de olvidarse de él una vez la última de las fotografías desaparece de la vista. Yo recomiendo ver esta exposición para sentirse, aunque solo sea el tiempo que dura la visita, un poquito más humano. Al salir, que cada uno haga lo que pueda.